LLANTO
Hubo una
persona que lloraba en la calle. Alguien se acercó y preguntó que por qué su
llanto. Él respondió:
-Si yo que
no veo los telediarios, lloro... Tu,
que los ves, ¿por qué no lloras?
Toda la
humanidad sufre. ¿A qué esperamos para darnos cuenta de la necesidad de
ternura entre las gentes? Diréis que los problemas entre las poblaciones
provienen de un determinado grupo de personas.
No rechacéis
a esas personas, porque es mejor amar a odiar. Si las odiáis seréis- os
convertiréis- iguales a ellas. Son reales en capacidad de amar, aunque creáis
que no la utilizan. Pero si la apreciáis podrán responder a ese aprecio. La
realidad de ser apreciado refleja esa misma vivencia.
Si las
odias no rescatas el profundo tesoro que guardas en tu ser. Ese es el valor de
poder amar a quien llamas enemigo.¿Qué dirás, lector, a ti y a ese tesoro
cuando termines el tiempo en la vida? Ese tesoro preguntará qué has realizado
con tu sentir y sentires. Y lleno de profundidad dirás que valorar a
todas las personas, incluidas las llamadas enemigas. Solo así serás
inmensamente feliz. Y para ser feliz de forma natural es suficiente amor a lo
deseado. Es otro nivel de sensibilidad. Igual de válido. Igual de grandioso. No
es mayor aquel que ama a todos que el que ama a una sola persona. La relatividad
estriba en elegir desde la voluntad innata; interior. El deseo define la creación
de la sensación de libertad. Que es real.
Hay
quienes les surge amar a muchos y hay quienes aman a pocos. Lo importante no es
lo cuantitativo, si no lo cualitativo. Poder amar y sentir en base a la libre
elección de lo deseado es el mayor logro de la psique humana. Esa es la base de
la felicidad. Sólo de esa realidad deriva la felicidad. Y algunas personas de
este mundo desean el vacío, la
muerte sensitiva. Ellos son felices así. Pero han impuesto temporalmente ese
nivel de sentir al resto de la humanidad. Y por ello el resto de la humanidad es
infeliz y repele la continuidad del bien por empuje de estas personas negativas.
Las personas dirigidas por estos hombres llegan así al error infligido por los
humanos negativos. Pero tras el termino de esta experimentación vendrá un
tiempo de amor contraria a la muerte sensitiva actual. Fruto del deseo de la
población humana amorosa que es inducida ahora a la muerte
espiritual. Y sobre lo que observareis tras la muerte física no seré yo
quien os lo diga. Lo veréis, y veréis al amor en persona.
Pero no
esperad. No esperad al mañana para ser dichosos. La felicidad puede estar en el
presente. Intentad vivir ahora la vida de felicidad. Creed lo que queráis,
incluso que no existe una realidad de vida tras la muerte física. Eso, aunque
yo no lo creo, es siempre una duda que alimenta la posibilidad de amar sin
esperanza aparente. Pero ¿ que mayor amor que aquel que solo se vive una única
vez?
Ardilla27