CREADORES
He dejado
todos mis cuerpos para que sólo mi personalidad llegue a ti, hijo.
Me fijé
en sus brazos y mejillas, tierna como su sonrisa. Él me miró y me señaló el
cielo. Abrió sus brazos de par en par y yo comencé a emocionar del sentir...
sentir... ---yo--- aún
sin cuerpos, percibía su voz su mirada y sus labios. Entonces mi visión
perceptiva de siete subrrayados entornos penetraron el cielo; creado por mi
amor, y así comencé una pregunta a uno de mis hijos.
---Hijo, tú
tienes la respuesta a mi incógnita, ¡dime! ¡no sabes cuanto lamento lo que
ocurrió...!
Él se fijó
en mí, aún yo sin cuerpo... Me
miró como cuando no se sabe por qué se dice o pregunta algo...
Y yo añadí:
---¿Es
que te extraña que el creador, tu creador, no conozca algo? Mira hacia el mundo
relativo. Mira el sufrimiento.
Yo pude
ver como miraba con su carita y como una oleada de calor salía de sus ojos.
Algo se
estremeció en mí. Pero me di cuenta de que seguía sin responder, así que
volví a preguntar.
---¿Por
qué los hijos de uno de mis hijos no me aman? Dime, yo no lo sé.
Él giró
entonces mirando hacia otro lado, ¡Oh!
Había
lastimado su corazón.
Yo ya no
soportaba mi sentimiento. Así que decidí materializarme al entorno y sentir el
frescor del minimundo de las criaturizaciones, cuando yo soy también
criatura...
Entonces
vi ante mí un niño lastimado, cuando yo también comencé a cogerle de las
manos y a acariciarle sus cabellos.
Abandonándolo
todo acabamos acurrucados el uno con el otro sintiendo nuestros cuerpos.
Mientras
nos uníamos abrazados, vi unas marcas, no quise preguntar.
Entonces
yo le cogí de la mano y fuimos a una playa de este mundo, desde donde planifico
los asuntos de mi vida.
Las olas
bañaban nuestros pies, los suyos perforados... ...por la incógnita que desconozco.
Di con una
idea. Di la noción de iluminar todos los granos de la playa. Brillaban. Di la
alternativa de que las estrellas saludaran a sus creadores, y el Sol nos iluminó
también; aquel que se eclipsó cuando yo nací...
...aunque no es exactamente así, ya que nazco todos los días.
Ahora se
acercó para besarme sobre mi faz, abrazándome y yo intenté pronunciar unas
palabras.
---Cuando
regreses yo no estaré, aún sabiendo lo que crees sobre las estaciones de
estaciones...
...yo no
estaré a modo de criatura en evolución.
El
observaba.
Yo te vi
crecer junto a tus seres queridos.--- le dije---
Ahora él
me miraba serio, sin llanto. Pero yo viví junto a ti, inmerso en varias
existencias personales.--- añadí---
Él ahora
tocaba mi espalda y habló:
---Yo
decidí estar en lo mayor y menor.¿Nadie analizará mis palabras? ¿Nadie
sentirá mis miradas?
---Ah, eso
sí es en la Tierra...
---Entonces
deja que ocurra, y lamenta no saber hasta haber sido muerto sin mayor deseo que
aliviar el temor.
Yo miraba
sus ojos. Los granos minerales brillaban transparentes, veíamos a la vez todo
el interior del planeta y la superficie opuesta de éste.
Una luz,
dulce como el resplandor, vino a recoger a un hijo hacia el corazón
donde yo habito.
Y me quedé
allí, con sabor a esperanza. La esperanza de volver a verle...
Eqale E. Eqayvele