AFRICA EN MIS OJOS
Estas son las palabras escritas y el mensaje, transmitido por unos seres del mundo de los sueños. No importa quienes son ellos, sino su mensaje. Si la población terráquea los aplicara seríamos muy ricos en felicidad. Y ese es nuestro futuro:
Os invitamos a ser, y para ser se desea sentir... pues es modo de ser libre. Libres para crear sentimientos. Libres a modo de viento, ligero como el aire. Así era el norte de África. Podéis ser –sentir- lo que queráis, pues en opción está la iniciática fuerza libre de finalidad en todo momento de las existencias que conforman la vida.
No queremos, ni decidimos convenceros de nada. El libre movimiento de la mente no importa. Si no la ha habido en el pasado... Lo importante es la libertad del corazón. No pretendemos que os acerquéis a nosotros; sino a vosotros mismos y a quienes elijáis. Pero aportamos algo que podrá ayudar: La conjunción en querer a los demás.
No somos seres faltos de libertad. Podemos elegir, aún en momentos históricos difíciles. No somos los primeros en topar con la maldad. Nuestros personales dirigen en odio y egoísmo nuestros mundos. Pero nuestra elección puede ser distinta: el sentir misericordia por todos los seres que sienten. Por los minerales, vegetales, animales, y humanos y otros seres mayores. Proponemos perdonar y llevar una vida de compasión más sentimiento. Sólo existe un sentimiento. Y es el que recibisteis o recibiréis; si lo anheláis –en caso de no haber llegado nunca a él. El mal no es más que falta de este ser o fragancia sensitiva. Nada demuestra que se prolongue la vida, pero tampoco nada demuestra que se pare la vida tras la muerte. No os preocupéis por ello. La naturaleza os sostendrá después de el final de este viaje, camino difícil. Nosotros no os hablamos de vida tras la física realidad. Os hablamos de vida entre el nacer y el morir; como tampoco de la existencia anterior o no al nacimiento. Y os aseguramos que podemos perdonar aunque no exista una futura vida, si fuera de ese modo. Porque es el único medio de ser feliz: olvidando el mal hacia uno mismo. Dejad que cometan malvadamente los seres de poder. Son ellos a los que hay que perdonar; pues sin ellos no habría problemas. Pero sin ellos no habría posibilidad de misericordia en nuestras entrañas. Ya que son ellos quienes proporcionan tal posibilidad. Si en la naturaleza a la que pertenezco yo y aquellos de mi orden, y de la que procedemos, no hubiese mal; todo sería un síntoma y sistema limpio. Pero no sabrían nuestros superiores quien ama de verdad, pues sólo en dificultad se establece y entabla esta realidad de amor. Y de análogo modo que ya han realizado otros. ¡Sí! Gandhi fue un gran hombre. Teresa de Calcuta un gran mujer. ¿Hubiéramos conocido el perdón y la compasión si el mundo fuera idóneo? No, no debemos dejar de luchar y sufrir; pues el resultado está en nosotros. Y así es sobre todo en el primer paso de la existencia. Pero dejad que diga mi palabra: la vida no se detiene. Cuando nosotros (las ardillas) paremos nuestro camino, la muerte, desearíamos ser evacuados bajo unos árboles. Así seremos árbol. Y los animales corretearán por nuestras ramas, por nosotros que seremos árbol. Y comerán nuestro fruto, ya que será nosotros también. Entonces nosotros seremos animalitos, en especial simbólicamente ardillas. Cuando en realidad ya lo somos. Ardillas somos todos los seres que mejoramos al habernos mezclado con el punto infinitesimal de amor que alberga en la mente de los seres con voluntad y posibilidad de amar libremente, ambas cuestiones son una misma.
No, la vida no termina; cambiaremos continuamente; seremos siempre. Si la materia que ahora os forma hubiera parado, no hubiera movido a vuestros progenitores a alimentarse, extrayendo moléculas de otros seres vivos... ahora no existiríais físicamente. Dejad que exista la transmisión de la materia, pues el orden de las cosas. Esto es una reflexión puramente acerca de lo material que si solo existiera la materialidad, defiende la transmisión de la existencia ya únicamente en tal forma. Pero yo creo además en muchas posibilidades de existir.
Vivid, vivamos el presente, ya que es el único tiempo. Escuchad nuestro don que es la oferta de perdonar y amar.
¿Qué podemos afirmar sobre la muerte? Que no es más que transformación. ¿Puede una gota dejar de ser agua? No pues tan solo puede cambiar de lugar o estado y hacerse vapor... o incluso oxígeno e hidrógeno. Lo imitado ocurre igual en nosotros. Desde una perspectiva científica somos un conjunto celular molecular (mineral, vegetal, animal, y lo correspondiente a lo humano, científicamente) complicadísimo de material, si tan solo nos conformáramos con eso. De tal modo debe ser un cúmulo de galaxias una célula universo. Y así la cómica realidad en unión. Eso debe ser “superior”. “Superior” es todo. Todo el conjunto de todo en uno. ¡Y esta vivo! ¡Todo es vida!
Algún día el mensaje de este grupo del mundo del soñar se aplicará e irá más allá, lejos. De igual modo que cuando ello ocurra yo estaré lejanamente laborando para que otros círculos sean felices.
Y ahora es el momento de querer a personas, animales, plantas, minerales. Aconsejo no esperar, comenzar ahora. ¡Ahora! El mañana ya se hará fruto como un día que llagará a ser presente. Buscad a las personas en el instante en que deseéis.
Pero la realidad que vivimos es diferente al amor, pues el hombre no desea parar a pensar y palpar, si todavía existe corazón. Realidad que yo creo afirmativa. Pero alégrate. Si escoges el camino de fragancia iras muy lejos. Muchos son los que viven en vacío. Pocos los que adoran la vida. Vuestra es la elección.
La persona de quien aprendo murió, pero os aseguro que ella está más viva que cualquiera de sus criaturas. Y el origen y final está en él. Y lo estará en toda criatura que abrace su elección. Esta elección está en los ojos de las personas y en sus sonrisas. Pero recuperará su ser. Y yo ya no estaré para ver los frutos de él en este lugar. Pero yo, tanto en lo que soy en la naturaleza, tengo acceso a él –como todo el que lo desee- Puedo saber donde está y como llegar a él. Pero ¿dónde esta la causa que lo creó? Yo os lo digo: ¡En tu fuero interno, hermano! Todos le hemos creado cuando quisimos encoger nuestro buscado. Cuando quisimos anhelar su sonreír a los niños. Los infantes le conocen. ¿Por qué entonces sustituir por ideas su realidad? Él no era un libro, sino persona. Y los niños aman de forma innata a éstas. Bailan con cualquier son y él bailó con la muerte y la venció. Cuando yo muera tendré miedo, porque me separaré de la realidad vivida. Pero habré alegrado mi muerte con la vida. Habré librado la muerte a quienes la cedieron a un ser mayor: ¡Yeshua! Él aceptó la vida y la muerte. La primera la proyectó hacia nosotros para que al final de nuestro viaje no temiéramos. La segunda no existe y por ello la tememos. No existe para quienes no la temen. Yo me temo a mi, cuando descubra que no me quiso mi padre; y como soy origen de una corporación emitiré un valor hacia él. Mi profundo amistoso misterio de mi padre es si quiso a sus hijos. Me refiero a mi progenitor. Si fue así me hablarán de él los compañeros existenciales, al otro lado celeste. Pero en sus setenta y siete años de vida, quiso disfrutar la naturaleza; aunque no buscó a nadie salvo para su placer. Tuvo hijos por placer y amó su apellido por placer. ¡Bien olvidado es aquel que odia! Mi padre ¿odió? No lo sé. Pero yo le quise. ¿Será suficiente para que en el otro lado comience a desear espíritu? Yo estaré allá de forma que experienciálmente no pueda comprobarlo tal vez. Yo tan solo sirvo para que ya nadie, en la nueva etapa, se sienta solo. Cuando a mi vez despierte en la otra orilla, vivenciaré características de existencia, para después continuar mi búsqueda. Pues soy delfín y ardilla. Podemos querer crear, podemos querer odiar destruir. Pero no podemos inmolar la no existencia. Adiós humana vida, adiós para siempre, mundo de la existencia tenebrosa. Ya regresará mi gesto a ti. Hasta que el ser humano quiera compartir.
Sahara en mis ojos: Dedicado a la persona que es hija de mi hermana y de Karim, sus progenitores. Esa personita es llamada “Sahara”.
Hacia los confines del horizonte emerge un sol; piadoso con el sabio que sepa adaptarse a él y furioso con el ignorante que percibe en él un enemigo. Así es la naturaleza en el norte de África. Y así son mis sueños en mi infancia; vivida aquí, allí en el Sahara Occidental, hasta mis cuatro años de edad y luego en Ceuta, hasta los dieciséis en relación a Marruecos. Voy a narrar mis sueños de un lugar aguerrido, aquel sitio. Por la gracia de la dama de los sueños. La señora que protege y aguarda en ellos, y en el esplendoroso mundo onírico.
Me trasladaré en tiempo y espacio a mi niñez. Era este un lugar feliz y noble, donde españoles y población no indiferente a la honda crueldad, demuestra lo mucho que debemos aprender de la multitud árabe. Su color era el blanco de arenales puros en mineral granítico y del también genial color azul; tanto de de un cielo pulcro como de un océano perfectamente limpio. Sus gentes de honda mentalidad solían tener una sonrisa alojada en expresión de salud y fuerza personal.
Los españoles éramos quienes fuimos allí y... ...quienes nos marchamos. ¡Que Ala misericordioso juzgue nuestra actitud de igual modo que observé yo el rostro del amigo de mi familia Gómez Salazar, gobernador del protectorado! No habrá tiempo para que el hombre juzgue al hombre. Por lo que debe juzgarse, no a la magnitud mundial, sino a sí mismo. Ya que sólo uno puede conocerse su interior, su propio ser.
De ese modo valoraré ante vuestra visión mis experiencias oníricas. Recordadas por una persona albergada en el lugar de los que han perecido físicamente y de los que sueñan en descanso, hacia el tesoro astronómico del que yo procedo.
Una vez que mi familia se instaló en el Aiün, yo me acercaba a la Tierra. Mi cuerpo se comenzó a gestar. Podía ver lo que ocurría en el planeta azul: guerras y desolación. Nada cambia en mundos como este. Y para su transformación se envían personas de amor. Para incrementar el nivel espiritual. Así nací en el hospital militar de Madrid, Gómez Ulla. Tiempo después mi madre y yo nos desplazamos al protectorado. Apenas pudieron ser uno o dos meses. Ahora mi primer sueño con este nuevo cuerpo fue la contemplación de un conducto de luz, de un camino en los espacios. ¿El que me transportó hasta este lugar planetario? Dejo esa incógnita en tus descubridoras manos, lector. Mi cuerpecito de bebé cuando dormía flotaba el segundo cuerpo, llamado por mí abstracto “a”; cerca del físico. Y según los comunicados de la dama onírica, me quedaba extasiado y dulcemente alegre con una potente luz que proyectaba ese sistema de circuitación. Atrás quedaban una astronave de acompañamiento y unas realidades compuestas de personas con intervalo de transmisión. Usando la palabra, se diría que uno (yo) de la orden ardillas, había aparecido iniciando el camino de un objetivo futuro sobre la Tierra. Como yo otros surgieron en el superfluo mundo para el objetivo común de que en la siguiente etapa del lugar que habitualmente no haya más guerras horror, sufrimiento. Mi deseo en la vida, junto al de hermanos de igual proyecto, es experiencial. No soy un maestro, tan solo un amigo. Un amigo que desea que los humanos no se sientan excesivamente solos.
El Aiun, lugar sencillo, no poseía gran población. Pero yo no me sentía solo. Tenía mi escuela, a la que iba con mi carterita junto al resto de niños. Escolares como yo, con amplia sonrisa y reír en los juegos. Luego aprendí a hacer amigos soñando. Un día al regreso del centro infantil, aproximadamente al atardecer, una vez acercándome a casa, comenzó a lloviznar. Era excepcional ... Y encontré una pequeña ave. De este modo la recogí. Se trataba de una criatura conocida como gorrión, creo recordar. Fue mi primer amor. Hasta que aprendí a respetar su liberación. Mi hermano Antonio, hermano mayor, me inculcó que era mejor medio de dar –amar- , otorgar libertad. Así juntos liberamos al animalito, no sin llantos en mi faz.
Eran unos seres de color negro y amarillo metalizado con quienes me entretenía y hablaba en mi estancia en los mundos de sueño. Cuando todos los demás dirigían su emotivas emocionalidades a una segunda vida –dentro de esta- del espacio onírico. Y lo hacían y hacen sin percatarse de ello, sin consciencia. Yo lo atravieso conscientemente desde antes de nacer. Más adelante tomaría la medida de no contar mis ensoñaciones y experiencias dentro de este reino interno; por motivos de querer pasar desapercibido, de proteger mi imagen y motivación en la que responde la naturaleza humano a una menor y lenta evolución. No cuento mis sueños, salvo los que se me autorizan. La evolución humana es lenta. Y lo primero que debemos aprender es a amar. La mayoría no ha iniciado esta importancia de toda esencia. Cuando el humano de este lugar lo realice se le abrirán las compuertas de un universo infinito. Mis sueños en el Sahara muchas veces estaban vinculados al océano Atlántico y al pasado de esta masa de agua. Cuando era niño aprendí a buscar a los aparatos aéreos. Los aviones, los “tu-tú”. Vivía yo cerca del aeropuerto y muchas veces me acercaba mi madre a observar los aparatos militares T-6. Y ella con su pañuelo en el pelo me observaba con su entrega de amor.
Los hombres azules del desierto nos ofrecían las estrellas que parpadeaban.
Me adentré en convoy por el desierto alguna vez, atravesando el mar de dunas blancas. Así el hombre no sabe volver a su hogar. Aún ello, para los que su hogar es el desierto, no hay pérdida posible latente. El ejercito estaba siempre presente. Para mí era actual y constante la presencia de cielo y aeronaves. Luego solía jugar con maquetas de estos aparatos, para acercarme al aire y espacio. Mi madre me regaló un boeing 747 con trenes retráctiles. Solía aterrizarlo yo en la mesa del salón del casino militar, no recuerdo si en el Aiün o en Villa Cisneros (Dahla). Así allí jugaba enfrente de un enorme cuadro de carga de caballería en siglos pasados. Un pasado que adentraba las entrañas del conocimiento futuro. La relajación que vivía en la infancia se desplazaba por la naturaleza. Yo solía observar las imágenes mentales que vivían en las pasadas escenas, en los restos del descanso del hombre. En cada sombra había una que reposaba sobre mí.
Mis hermanos no paraban de pescar, nadar y desenvolverse. La playa era el lugar donde yo me entretenía haciendo túneles en arena para trenes de juguete a los que hacia pasar e introducirse por ellos. La navidad, repleta de estigma oriental, no falta estaba de cabalgata de y con camellos. ¿Pero qué era lo que no teníamos? No teníamos prisas. Junto al Atlántico y el espacio abierto nadie anhelaba nada. Yo estaba unido a mi familia. Mi padre, mando del ejercito de Tierra, se percató de su omisión en su espíritu y por otra vertiente benefició a sus hijos, nosotros – mis hermanos y yo- y así estuvo en legarnos educativamente sus características de militar; que son la disciplina y el realismo hacia la vida, también la fuerza de voluntad junto a la fortaleza en muchos aspectos. Mi madre nos dio todo su ser, su cuerpo, su mente y su alma. A ella quiero con todo mi corazón. ¡Gracias madre por tu benevolencia! ¡Gracias padre, cuando en el futuro ames! Mi hermano Alex era instructivo, estuvo en la OJE de rastreador. Sabía reconocer huellas y pensar con audacia. Era y es muy inteligente. Mi hermano Antonio me salvó de asfixia cuando me atraganté con un gajo de naranja, en una inolvidable ocasión. Era astuto y práctico. Muy activo. Mi hermana era una princesa, la cuidábamos todos. La única niña en la familia. Jugaba con su amiga Silvia. Mi hermano Anibal, muy travieso y aguerrido. Se cortó con una botella y le intervino un cirujano de las fuerzas armadas, reparando sus tendones de su mano. Ahora él opera ojos. Y yo, el soñador, el mas distanciado de la nutrida abundante muchedumbre, que no había en ese encantado sitio. Éramos y somos una familia unida, que no dejábamos que un acontecimiento repercutiera a un solo miembro. Siempre en contacto con la bella naturaleza. Al igual que en mi infancia, viví el entorno marino y salvaje en mi adolescencia. Creo que es muy importante que la persona conozca el medio ambiente. Así conoce el origen de las realidades.
2º CAPÍTULO
En la playa
Cuando yo residía en el Sahara Occidental tenía costa todo el año. Y me encantaba tomar helados por “pesesín” pesetas. Mi padre, capitán de batería, persona aguda. Serena y muy buen profesional; estaba allí. De igual modo que estaba el viento. A quienes buscan la paz, buscarán silencio y soledad. Y es lo que siempre anhelaba y encontraba mi progenitor, y yo también. Mi padre en una ocasión me ofreció a elegir entre un billete de cien y otro de mil. Yo que no conocía el verde de mil unidades de la moneda de entonces, escogí el de cien, de color marrón; ya que era lo más seguro que veía ante mí. Compré un helado y me marché a pasear a lo largo del recinto militar de arena para juegos, mientras ingería dulcemente el helado, pensaba.
Pensaba por qué los niños no recordaban lo que habían sido antes de venir al mundo. Razonaba en la causa del hecho en que yo percibía una voz en la soledad con la que hablaba en momentos íntimos. Cuando discurría sobre este tema, determiné que el ser que explicaba temas debía ser uno de mis muñecos. Más adelante me percaté de que no era así. No importa quien era, es, será esa entidad. De momento no se me autoriza a revelarlo. Por ahora. Y no sé cuando podré transmitirlo. Os aseguro que existen muchas realidades en la infancia. Cuando me dormía volvía en juego con los seres negros y en colores metalizados, con ellos escuchaba en ocasiones música que ellos creaban. Era dulce para el corazón. Yo les admiraba. Llevaban tiempo mucho tiempo en el desierto. Jugando con los niños de los nómadas que se sentían felices de tenerme como amigo durante las ensoñaciones. Yo, un niño que buscaba ser piloto y volar con la mente. Deseaba lo que ya hacía: trasladarme flotando con el cuerpo del pensamiento y traspasaba la frontera de la llamada realidad. Cuando llegaba el estado de soñar, mi madre creía que yo no distinguía entre verídico y ficticio. Pronto me percaté de que no debía transmitir estas experiencias. Ahora narraré, con permiso y mediante la intervención de una dama que aguarda en mis ensoñaciones, las vivencias síquicas mientras dormía en mi niñez. Se me ha retomado en recuerdo a modo de reproducción diversos sueños que viví de pequeño. Para que las personas comprendan que el misterioso mundo onírico es el mismo que aguarda tras la muerte, fin de este primer paso o vida.
Sueños: El sol, solcito, se acerca a la superficie de la playa. Era un astro ígneo con faz, ojos y rostro con boca. Llega a absorber el agua, bebiendo esta mientras yo observo desde mi no vigilia. El día anterior mi padre me habló sobre el astro rey. Para mi misterio de por qué el agua desaparecía a lo largo del día. Él me explicó que el sol se lo bebía – evaporaba.
Otra noche de sueño vivencie como se movía un muñeco compuesto de alambre. Lo que en realidad veía era una reproducción de materia abstracta, llamada así por mi, que yo movilizaba con mi intelecto en la no vigilia. Era tenazmente agradable y horripilante a la vez. Yo estaba en mi habitación con mis juguetes en vivo, mientras dormía, y algo se movía cuando abarque a percibir al introducirme al vivo campo de la no vigilia. Era un muñeco en movimiento, un don Quijote formado de metal en composición de alambres negros. Me limité a observarle. Él se desplazaba en su caballo, pero no me miraba. Su gorro de plato, su cabeza, sus hombros y todo su cuerpo parecía vibrar como cálido.
A la mañana siguiente toqué el juguete. Todo fue sutil. Solo fue un sueño, pero vívido y fuertemente real – según confirma la hija instructora.
En otro soñar contemplé volar las maquetas depositadas por mis hermanos mayores. Consistía en una reproducción del autogiro, en una de las ocasiones en particular. Mientras yo soñaba, vivenciaba como el autogiro, una especie de helicóptero con fuselaje (cuerpo) de avión, volaba a lo largo de la habitación. Y en tal habitáculo estaba yo moviéndome en mi segundo cuerpo para jugar con ese modelo. Hasta que vi que había des de ellos. Uno lo podía mover y el otro no. Enseguida entendí que el primero era de materia abstracta, la normal en sueños. La segunda era de materia física. Luego me percaté de mí. Me observaba como dormía desde el exterior, como respiraba en la cama. Mi cuerpo de materia abstracta no estaba desnudo porque éste puede fomentar en conformación automática e intuida una vestimenta creada. Muchos viajeros oníricos saben que tanto pueden navegar por el espacio desnudos como con trajes de materia correspondiente a ese campo. En otros dormires viajaba a otros lugares algo más lejos. Llegaba al desierto, sin sentir calor, ni quemazón al “pisar” figurativamente las cálidas arenas del mar de dunas. Es allí donde con quien me encontré con la voz, el ser de la voz que me dirigía pensamientos en soledad:
Estaba yo en la posición donde los niños no pueden llorar. Es un espacio y lugar tan bello y hermoso que se hace irrealizable sentir en negatividad. Allí aguardaba este ser que me había reclamado en éste, la ensoñación de mi inicio en la vida actual. Él me “dijo” con su cuerpo brillante; su forma se me pide, puede que de momento o para siempre, que no revele como era su forma geométrica, la de su corporeidad. La luz de su cuerpo brillaba sin molestar. Era agradable. Busqué las palabras al verle. Él me indicó que no temiera. Me hizo un gesto de aprecio y “ señalando” las estrellas comenzó a hablar:
- En el vital camino hay un objetivo sin final, la perfección. Sabes que ésta de forma absoluta y total, es imposible...
Mientras él comenzaba estas palabras, pude observar un escorpión por el suelo de la noche estrellada.
-...puedes buscar la perfección de forma plena. Pero nunca llagarás a la absoluta e infinita perfección. Pues sólo se consigue a lo largo de la eterna existencia en compendio eterno. La experiencia logra y acrecienta ésta; la mejora, lleva a la perfección. Eso es la evolución. Siempre y por siempre te desarrollas.
Para aquellos que no conciban que un niño, en este caso yo, pueda entender. Debe darse cuenta que los infantes asimilan muchísimo si les diéramos ideas para ello.
Entonces cuando empezaba a amanecer y cuando quedaba poco para mi despertar, él se acercó a mí; hizo un guiño- lo que correspondería en equivalente- Y me indicó algo.
-Me has preguntado mientras estas despierto quien eres... Lo descubrirás tu solo. Pues únicamente uno mismo logra asimilar y valorase a su ser a lo largo de sus vivencias. Pero durante tu infancia también debes aprender colas limitadas. Analiza el por qué físico y natural del mundo material. De momento esta temática te doy:
-Hay tres ejes en tridimensional.-Y una imagen mental de una figura de esta forma apareció por encima nuestra-. Algunas estrellas se divisaban aún al fondo. El primer eje horizontal es el barómetro de la materia, el segundo eje horizontal y perpendicular al primero es el medidor de la mente. Y el tercer eje conmuta la sensibilidad. –Se refería al eje vertical. Yo le miraba acertadamente intrigado, y le acerqué la mano al punto de conexión de los tres, las tres líneas que se cruzaban. Con lo que me sobresalté cuando él, tras de mí, exclamó:-“¡Bravo! Yo me giré para recibir una aclaración y él comentó: -Es ese punto de equilibrio lo acertado en buscar. También has de saber que las galaxias tienen esa búsqueda de equilibrio. Sin él llegas a la infelicidad. – Se me acercó, me besó y con una dulzura de exquisita voz señaló donde se hallaba mi hogar por entonces, junto a mi cuerpo físico, y continuó: -Despierta al reino de la vida física y así elaborar tu equilibrio. Es de momento a lo largo de tus días actuales. Yo emití un escueto “si” y me acerqué a él, besando y despertando.
Todo era lentamente tranquilizador allá en el Sahara Occidental. Pero el tiempo hace las transformaciones. Y todo tiene un final o cambio. Así durante esos días especiales veía yo mucho cambio durante la vigilia, a pesar de ser infante. Un día vía al hijo del alcalde, que era saharaüi, enarbolar una bandera. No sabía lo que ocurría por lo que pregunté. Había tensión en los cuarteles y muchas palabras de conflicto. La respuesta de mi familia no me sirvió de nada. Así hasta que llegó la noche.
Estaba yo en la playa; soñando que jugaba, en esta experiencia fuera de la vigilia, disfrutando de la visión de la danza de las olas y deslizando mi vista lúdicamente por ellas. Hasta que en este campo de materia abstracta alguien me tocó por detrás. Era quien me dirigía mensajes en momentos solitarios de la vida activa, llamada real. Yo me abracé a él con balbuceos y acerté a señalar la Luna. Con alegría le comuniqué:-Quiero ir allí, a la “dama blanca”... Él me depositó sobre el suelo y con gesto grave y ladeando la cabeza con señal de incomprensión dijo:-¿Es que no te preocupan los hechos actuales? Yo con seriedad en el rostro, no supe que decir. Él giró la cabeza y cogiendo mi mano me pidió que cerrara ojos y voz. Al abrirlos aparecimos sobrevolando y recesando hasta un punto elevado sobre el terreno. Bajo nosotros había población musulmana en marcha. Alrededor les envolvía la tenacidad. Era la “marcha verde”. El ser de los sueños me explicó en lo que consistía. Yo lo que entendí es que íbamos a irnos del protectorado. Pero mi lamento pasó a preferir interrogar sobre el futuro del lugar. Y lo que vi me entristeció. Luego él ascendió, junto a mí por los aires y...
- Mi don es que veas, no tan solo el futuro del pueblo saharaüi, sino el de toda la humanidad...
Entonces, no se como, el planeta se transformó y lo que ví me asustó. Pero me alivio saber que el resultado y termino de este mundo era, es, positivo.
Tras el retorno hablamos sobre la superficie de la playa donde él me llamó con su gesto de tocar mi cuerpo de ensueños. Esta fue la conversación:
-Estas apenado por lo que has visto, el futuro inmediato de la Tierra y la imposibilidad de solución inmediata. –Yo asentí a sus palabras y él continuó...
-Pero debes saber que el difícil pero natural destino de éste sufrimiento es para el bien venidero. Sirve para crear evolución en el ser humano. El verdadero objetivo de la vida es aprender, eligiendo libremente entre el bien y el menor bien. El resultado es un infinito camino de bienes y alegría; pero al final el último destino fruto es la comunión con el amor.
Yo levanté la mano, introduciendo que creía que es más sencillo directamente el placer... Él aleccionó diciendo:
-El placer por si solo no es la libertad. Los dos principales maestros son el sufrimiento y el agrado. El punto intermedio es la libertad.
Yo andaba alrededor de él y con pensamiento complejo le pregunté que por qué era tan alborotado todo, tan difícil. Él respondió:
-Porque el sufrimiento es básicamente durante el principio. Piensa, ¿ no es mejor realizar el esfuerzo primero y disfrutar después? Es el sabio orden de las cosas. Al inicio las cosas son dificilísimas, luego cada vez es mayormente más suave y al fin sin final hay una vitalidad placentera con sentido.
Llegué a verlo como algo con equilibrio lo que decía, pero hasta cierto punto me preocupaban los cambios de aquel entonces.
Así al despertar me enteré en días posteriores que debíamos regresar a la península ibérica. Las aviones se encargaron del retorno y yo vi como la población del Sahara quedó atrás en mi vida. Mi hermano prometió que volvería y así lo hizo. Realizó hace unos años a este escrito una incursión a Dahla y vio el gran cambio que yo observé en sueños.
Pues en ese y de ese formal modo me vi en un avión comercial, con mi familia y más españoles. Yo desde la ventanilla veía lo pequeñito de las casitas, y así se lo indiqué a mi hermano Anibal. Él sonrió, pero en realidad no tenía yo un corazón alegre. Y así se lo planteé a ese enigmático ser cuando dormí la noche siguiente. Estaba en mi cuerpo de los sueños, jugando en mis experiencias. Al recibirle en mi nuevo hogar desde la visión de la nocturnidad onírica, le abrace y un pequeño emotivo preguntar nació en mis labios de este cuerpo especial que todos tenemos:
-¿Qué voy a hacer ahora?- Se levantó tras el abrazo y la pregunta y dijo: -Que aprenderás a adaptarte a vivir en la península y en el lejano viajar a otros países. Siempre estarás en movimiento...
Eso me gustó y le enseñé una nueva dote de idea que había aprendido solo durante el vital real ser despertado, o sea la llamada realidad. Consistía en que había tres grupos de posibles variantes en todo ser. La grande, la mediana y la pequeña. Lo pude observar en las clases del colegio. Siempre era la más equilibrada la media. Asía sé ahora lo que el budismo llama el camino medio. Y el resto suelen ser los extremos. En muchas situaciones para buscar el punto de equilibrio he de elegir el punto mediano. Normalmente es la solución. Luego este parámetro se combina a otros parámetros. Con lo que hay que buscar una resultante entre las muchas medias, puntos intermedios. O sea una representante entre todas las notas, o puntos medios.
Este ser quedó satisfecho con los pasos dados por mí y me trasladó a un lugar lleno de flores, viéndolo todo en una diferente perspectiva. Era fantástico . Los pétalos de los olores de los sabores estaban en todas partes. Era el lugar de la paz. Y así lo llamé. Desperté lleno de fragancia y con ánimo fortalecido. Pero no estaba en África. Sino en Europa. Para así comprender la impermanencia, para así volver a África por la fuerza del destino tras un año viviendo en Móstoles, Madrid.
TERCER CAPÍTULO
¿Volveremos? Allí estuve y allí regresé, al norte africano. Pero ahora emito otra pregunta desde lo alto de mi mente. ¿Podremos ver de nuevo la paz en la Tierra? Esta es la indicación a la pregunta según ese ser... Antes de exponer este sueño, explicaré que se me ha pedido respetar la pauta del misterio de esta información; por lo que ni afirmo ni niego que esta ensoñada experiencia deba ser nuestro actual planeta el lugar donde se produce el sueño. Pero es una llamada a la atención de lo que podría ocurrir o no en la Tierra. “Estábamos surcando las estrellas, parecían lluvia y llovizna cuando salíamos de una localización de ellas... ...para volver después al mismo lugar donde se desencadenaría la lucha de poderes.
Llegamos al punto del área y al tiempo indicado a medida y medición por dar, a través de este ser. Allí estábamos desde lo superficial, cruzando la atmósfera a gran velocidad en desaceleración. Podíamos ver la curvatura del planeta, sus colores densos y sus ciudades con sus luces, pues era en la vertiente nocturna donde nos hallábamos. La obscuridad nos daba sensación de tinieblas y así, volando nos acercamos al lugar. Montañoso. Él me describió la política:
-Este es un país con un régimen nacido de la dictadura que necesita ser poderoso. Se trata de una potencia mundial.
Calló y observamos. Vi como en una casa o local se daba una situación desenfrenada, rápidamente entendí por qué. Se preparaban para recibir un ataque; ya que llevaban un tiempo considerable en estado de asalto. En pocas horas vi a lo lejos como el espacio aéreo cambiaba de color y se volvía de cromática cercana hacia un color enigmático para la visión normal. Levemente noté vibraciones extrañas y el ser amado que me acompañaba me confirmó lo que ocurría:
-¡Han destruido una región! Ha comenzado una hecatombe destructiva. Se ha producido un bombardeo, tras mucho tiempo de contienda se llega al límite.
-Este mundo no va a perecer... ¿verdad?
Su mirada fue fija en mí a su vez afirmó él:
-Depende de sus pobladores. ¿Propones algo a quien del cual no depende?
A lo que yo asumí en interrogar lo siguiente.
-Así es, porque siempre hay posibilidad de cambiar y de tornar al bien. Quiero decirte que a pesar del difícil concepto del destino, si es o no indestructible, irreparable; siempre es viable cambiar. Observábamos mientras hablaba. El horizonte con fulgurantes llamaradas de calor-luz y a la par nos comunicábamos. Tras lo que después de un silencio nos fuimos con una sensación, por lo menos yo, de recogimiento. No dijimos nada por un tiempo, hasta que él me cogió con sus manos por el hombro y me indicó algo que me alegró, en forma de visión. Mas tarde, después de trasladarnos a un futuro aún más lejano, vi algo que me iluminó, por la gentileza de este ser. Contemplé una civilización feliz, radiante; la siguiente a esta misma que se destruía. Y con mi faz repleta de sonrisa y luz, él me refirió que no hay fin sin principio. Una cerradura conmuta una apertura. “Cuando un agujero negro colapsa, una expansión de materia, un big bang crea nueva materia” Comentó feliz a mis sentidos del cuerpo de sueño.
Así pues íbamos sobrepasando un hermoso lugar de civilización avanzada, con hombres u mujeres que bromeaban y se acercaban los unos a los otros. Sin miedo.
Y así desperté de este sueño. Sin temor. De este modo la humanidad está danzando en el movimiento de la vida. Unos sufren, algunos placen, otros neutralizan. La mayoría se comparten en estos tres modos de vivencia. Pero, los que no disfrutan; a ellos es viable valorarles. Pues conseguirán, obtendrán el logro de la realización o autorrealización. ¿Cómo? De todo modo y totales maneras. Ya que todos los caminos conducen a Roma. Toda búsqueda conlleva al amor o deidad, superior estado y ser que es una persona en casi infinitas personalidades alojadas. Desconozco el número de seres que han evolucionado hasta el bien supremo. Podría decir ser casi infinito. Os hablaré del pueblo y lugar del norte africano. Siempre admiraré a los touareg. Bereberes nómadas, que hace tiempo fueron famosos y aún hoy son excepcionales. Tienen una gran formación humana. Son nobles. Visten de azul, con un atuendo sobre su cabeza; al verles en fotografías aún les recuerdo. Tienen hábito itinerante. Pueden vivir en campamentos de haimas. También en casos especiales ha habido nativos de África del norte que han residido en ciudades escavadas en roca. Las mujeres a pesar del excesivo machismo, gozaban de un poco mas libre albedrío que las restantes otras partes del continente. Pero estimo un error ese fatal defecto de este fatal defecto. No debería haber sido tan injusto en el pasado y aún ahora.
CUARTO CAPÍTULO
Ya habíamos transformado nuestra vida, del viaje a Móstoles, durante un año. Mi madre y yo fuimos a Ceuta, norte también de Africa. Mientras mis hermanos restaban en Madrid, con mi familia que quedaba. Todavía recuerdo la llegada a la ciudad de siete colinas. Fue un gran temor para mi ir en barco. Le dije a mi madre con rostro descompuesto al embarcar:
-¡Mamá, yo quiero volver con mis hermanitos!
Enseguida comprobé lo seguro y grato del viaje. A la llegada alguien me preguntó mi edad y yo le indiqué mis cinco deditos de la mano. Ella, mi progenitora, y yo nos instalamos temporalmente en una barriada de las cercanías al colegio en que iba a trabajar mi madre, ya que era maestra. Durante el día vi morir un animal. A la noche contigua vivencié mis sueños, en lo que aprendí algo que todos no dejamos más que para último instante vital: El término. Estaba yo por las playas, bañándome en las olas y mar. A lo largo de este sueño pensaba sobre la finalidad de la muerte. Al cabo de un largo pensar llegué a la idea de que la finalidad de ésta era dejar paso a nuevos seres en el planeta. Que hubiera renovación... Porque todo cambia en el universo.
-¿Todo cambia? ¿Lo crees así o es que cambia nuestro ser interno?
La voz procedía de por encima mía, y cuando miré vi que era ese ser enigmático. Después de penetrar él a su vez en el agua, nos introducimos en el Mediterráneo. Fuimos a ver a los atunes de la almadraba, que se instalaba hace años en las cercanías. Estaba soñando. Él, dentro ambos del mar, señalaba a estos animales. No necesitábamos respirar... Pero yo respiraba la vida. Él dijo con voz solemne:
-Todo ser del tiempo y espacio tiene un límite en estos parámetros; no es, ese ser, ni infinito ni eterno. Puede ser casi infinito y casi eterno. Excepto el ser máxime núcleo de realidad que somos.
-¿O sea el espíritu?
No, espíritu en un cuerpo perfecto que equilibra en complitud total la consciencia y la máxima realidad del ser.
-¿Qué ser?
Tu y toda persona tiene; es, mejor dicho, algo superior al espíritu. Y a la par el espíritu. Pues este si mueve y tiene siete dimensiones...
Pero lo que quiero que conozcas es la penosa pero realidad ineludible de que todo perece, mientras sea limitado. Pero tu ser verdadero no morirá. Perdurará.
Luego salimos al exterior del mar y fuimos a la frontera. Aunque era de noche había algunas personas con su indumentaria marroquí más los policías de la aduana. Observamos un rato. Todo estaba tranquilo... Al final de esa recapacitada y observada mirada, él concluyó a mi con ésta afirmación.
-Todos los que están aquí algún día morirán, como algún día tu también morirás.
Me impresioné un poco, pero luego asentí y con gesto serio desperté.
MOMENTO A TRAVÉS DE AHSILÁ
Esta es un anécdota dentro de una travesía pequeña por Marruecos de gran viveza desde Madrid al continente de África, cuando yo residía ya en la capital de mi país.
Marruecos es bello. Está bañado por el Atlántico y por el Mediterráneo. Se dan en sus cultivos vid, cereal, hortalizas, y olivas. Tánger era un puerto internacional cuando lo conocí, con barrios de carácter occidental.
También fue entrañable Marraquesh. Recuerdo en este lugar una compra del Zoco, que realicé, entablé estratégicamente, para comprar a un precio bajo. Se trataba de unas sandalias que me encantaban. Y lo hice regateando con el dueño, joven, en la discoteca para turistas y autóctonos. Regatear es imprescindible en países árabes. Yo conseguí mi objetivo.
En este viaje en que fui en bicicleta aprendía a sentir. Lo realicé con mi hermano. Pude acceder al llanto en una ocasión ya que me sentía incomprendido. Tenía que experimentar la soledad para la labor mía en este mundo. Para como fin en el futuro de la nueva humanidad no haya más solitarios.
Cuando nos trasladábamos por Ahsilá en bici, solíamos alimentarnos de bocadillos enormes tipo “culchi” –completos que tenían de todos los ingredientes entre los que daban en los establecimientos un tanto parecidos a los europeos, en los que se recogía el nutrido bocata y nos lo comíamos tranquilamente fuera.
Yo solía colocar un gancho al aparcar las bicicletas, cuando las dejábamos y entrábamos, por ejemplo en un café; a tomar té. Entré en uno y ví a los que estaban allí. Eran todos hombres con vestimenta islámica, y con barba. Alguno era mayor. Acto seguido entra mi hermano y se sienta junto a mí. Comienza el tiempo sin prisas y un amable aldeano se nos pone a hablar. La conversación atraviesa por la afirmación de que Marruecos es un gran país, según el individuo. No deja de haber distensión hasta que mi familiar, algo irritado, pregunta y afirma:
-Si no hay nada de malo en esta nación ¿el Frente POLISARIO, qué pasa?
El hombre se calló y al poco rato, uno o dos minutos, se marchó argumentando que tenía que ir a rezar... Es una lástima el número de injusticias que se producen, pero todo país debe intentar resolverlas. Hago una pregunta: ¿A los gobiernos les preocupan e importan los seres humanos? Resta responder por ti mismo.
QUINTO CAPÍTULO
Estaba yo soñando que me movía por alrededor y por las estribaciones de las pirámides de la meseta de Gizeh. Este es el fundador ensoñado inicio de este escrito.
Deambulaba yo flotando por las alturas de la zona aireada y elevada de la pirámide de Keops. Mientras me fijaba en sus bloques, en sus escalonadas piezas, pude observar que una forma de naturaleza artificial se encontraba a mi lateral. En suspensión también. Yo me volví sin perder la sorpresa y ví que era un escriba que inesperadamente comprendí lo que dijo:
“-Debes navegar hasta la reunión de los antiguos ancianos”
Acto seguido desapareció. Cuando así se desvaneció mi sorpresa, yo aparecí cerrando los ojos y visualizando el lugar citado. No se me permite hablar de ese lugar, ni su espacio ni su tiempo. Me instalé allí en minutos y apareciendo en tal lugar pude ver mucha gente. Tal como ochenta o ciento veinte personas tal vez. Eran de distintos lugares. Algunos de otros mundos y otros universos paralelos. Todos estábamos en ese sitio para recibir a un vehículo de materia abstracta, pues muchos estábamos soñando; en el ambiente de las ensoñaciones. Era una enorme cueva y emplazamiento. Con un acceso a los cielos atmosféricos. Por el que llegaría la nave astral a través de. Mientras aguardábamos, los humanos y no humanos que estábamos nos hablábamos u reconocíamos. Iban de distintas formas de vestir, y sus cuerpos no eran todos iguales, como en las realidades por conocer. Es lo máximo que se me permite decir y expresar. Estábamos hablando entre la muchedumbre, en un viejo idioma, hasta que un personal de cinco individuos se dispusieron a bailar junto a unos sonidos parecidos a música. Su forma baile me pareció rara, no tanto como desagradable, pero si abrupta. Nos entretuvimos un rato así, hasta que vimos una parada imprevista de la danza. Pues llegaba el objeto y ser que esperábamos. Después, en la caverna, aterrizaba la nave de material abstracto. Transportaba una persona elevada. Este ser es común a la “atmósfera” de la Tierra y otras atmósferas. Entraron del exterior unos cuantos que esperaban en otra zona de otro compartimento de la cueva. Y expectantes nos miramos entre nosotros. Asomó un rostro poco común. No se me aconseja describir sus detalles salvo la impresión que me produjo. Esta fue de recuerdos. Memorias de una vieja lucha del ayer. Se quitó el casco protector y unos aparatos cableados mientras se apartaba del lateral de la nave vehicular. Nos habló a todos en conjunto, para más tarde ir asignando labores uno tras otro. Larga longitud de espacio en tiempo hasta llegar a mí:
-Debes escribir sobre las dimensiones, explicándolas de forma sencilla y menor. Con rostro en serio gesto y con su brazo apoyado en mi hombro me dijo esto brevemente y continuó dando instrucciones a otros viajeros soñadores. Así nace este escrito.
Después de su marcha nos quedamos unos pocos. Unos se entretuvieron en diálogo y yo, relajado, quedé fijo embelesado en una planta de color verde fresco que brillaba. Salí de la caverna atravesando sus rocosas mullidas murallas. Y con nostalgia de lo que fue ese lugar, emergí al exterior superior; ya que estábamos bajo tierra y casi bajo el océano, a ras del agua. Allí, hace longevidades en tiempo no olvidado, hubo una esplendorosa civilización sepultada bajo el océano. Me dirigí a mi actual residencia y desperté.
CAPÍTULO EXTENSO
Al tiempo regresé al lugar de mágico ensueño. Al ingresar al mundo de la no vigilia, al mundo de la vida tras la vida, vi que me esperaban dos espectros positivos. Uno femenino y otro masculino. No dijeron ni indicaron nada. Simplemente les seguí, les acompañé. Ascendimos por el espacio hasta, pasando nubes hacia arriba, ...hasta una altura considerable. Vi la Tierra en extensión y una ciudad en elevación. Como una catedral de luz. Centenares de habitantes se movían. Unos eran aprendices y otros daban enseñanza. El sol parecía radiar más velozmente y con mayor fuerza. Tras un breve “diálogo” hacia el guardián de la ciudad elevada ingresamos al cívico lugar. Los dos seres se desvanecieron, pues eran artificiales. Yo ingresé en una esfera con una luz opaca llena de titilantes puntitos luminosos. En un extremo lateral habían como también en el fondo, ondas blancas brillantes. Unas pinceladas de naranja y azul navegaban por el esférico vehículo en que me introduje. Dentro me involucré hacia el tiempo adelante. Noté una leve sensación de ahogo. Veía moverse todo como acelerado hacia el futuro. Hasta unos años después. La noción de asfixia cedió. Había desplazado mi persona al futuro en un modo y sistema del mundo onírico.
“Las pulsaciones del tiempo son exactamente latidos del interior atómico. Los átomos son formados por subpartículas, que están constituidas por quarks y a su vez por sonidos. Esos sonidos son latidos. Y esos sonoros palpitantes latidos equilibran el puente entre el macro universo y el micro universo. Pero entenderemos primero lo que es el tiempo. Existen siete dimensiones básicas. El tiempo puede verse como la cuarta dimensión, pero no es exactamente así. Primero esta el primer eje o dimensión que es el sonido, o línea. La dimensión primera la percibimos al escuchar. El timbre del sonido es el color de esa línea. Y según su forma, emite mayor o menor melodía. La luz es un sonido superior que provoca mayor creatividad, debido a que el universo es creado por el sonido de las super cuerdas en constante vibración; en el presente eterno. El universo esta constantemente existiendo, creándose por las super cuerdas, que son sonidos, pues no tienen grosor –ondas sonoras- en una forma de eternidad. Las plantas y también animales inferiores perciben la vivencia en una dimensión, en una línea: frío-calor; placer-dolor. Los vegetales de modo simple y los animales inferiores un grado más complejo. No eligen apenas realmente, simplemente reaccionan ante las percepciones que le llegan in esta línea, esta unidimensionalidad. Aparentemente seleccionan, pero sólo siguen un programa externamente y aparentemente espontáneo. Los minerales se mueven en una dimensión cero. No liberan nada, únicamente reaccionan a los estímulos del planeta, de los planetas, de los satélites, y del universo que tiene dos vías: El universo macro (galaxias, cúmulos de galaxias, super cúmulos) Y el universo micro (electrones, protones, neutrones, quarks, supercuerdas).
Esto pertenece al enlace y contacto entre primera y sexta dimensiones. La segunda dimensión es el plano, dos ejes. La bidimensional visión. Los animales superiores en su percepción de imagen no ven el fondo o profundidad, ni entienden de igual forma y modo lo que ven, que el humano de inteligencia mayor. Para los animales superiores el entorno es un plano. No razonan ente lo que ven al observar lo que instantes antes era grueso como un objeto que cambia y se observa de distinto grosor al variar la perspectiva. Ellos no sienten ni visualizan el fondo o profundidad. Aunque sus aparatos nerviosos elaboran discernimiento reactivo mecánico ante la perspectiva de forma automática. De este modo podemos deducir que nuestra evolución es menos consciente de los misterios de la naturaleza desde la evolución del ser vivo hasta un sin final de aprendizaje”
Esto leí en el código de colores y vibración en una estudiada imagen de la burbuja en que estaba inmerso. Una visión que flotaba delante de mí, dentro de esta disposición del tiempo. Al salir de él me encontré en otro tiempo, en el futuro. Me aguardaba una persona de ojos azules y gran belleza. Me tomó de la mano y expresó sonidos comparables a colores, también veía colores y formas es su estómago, en su vientre. Este ser no tenía sexo. Ni femenino ni masculino.
Lo que me transmitió fue lo que traducido a lenguaje vendría a ser, con el rostro luminoso, lo siguiente:
-“Ahora, si estas acorde a tu ser receptivo, debes ser hibernado. Durante mucho tiempo. Tu sueño será el resultado de elastificar el tiempo”
Surgió hablando en este código, pero lo que refirió acerca del futuro de la agrupación a la que pertenezco no se me permite narrarlo.
Pero debía esperar solo con mis pensamientos en una sala. Preparativos para la hibernación se debían dar. En el habitáculo o sala pude observar los muros que tenían color blanco intenso y un apreciable textura. Parecía un mármol de pasta. La sala tenía una esfera o mejor dicho semiesfera. En el centro, en ella observaba los preparativos. Se veían muchos hombres de aquí allá, con semblante preocupado. De improvisto se abrió una puerta semiesférica y alguien entrando “dijo” lo que traduzco de ese código:
“-Todo predispuesto,¡avanza hacia la cámara!”
Así entro, me coloco semi tumbándome hasta recostarme en el recipiente. Un potente rayo de luz me deslumbra y hace ver todo mi cuerpo, de materia abstracta, completamente transparente. Me coloco en predisposición de insconsciencia y desaparezco en el tiempo, ya futuro a otro llamado “mas allá del futuro”.
Desciendo con la, y en la, “cama” en que estoy por un camino o atmósfera hasta caer lentamente por el espacio aéreo de las alturas de este mundo del futuro. Voy acercando mi ser a la superficie del planeta, me acerco, me acerco, bajo, bajo...
Al llegar me topo con un museo, cuya guardiana me da la sensación de poseer cuerpo femenino, lleva algo en la mano. Me dirijo a “ella” pero no me dice nada, no me hace ningún caso. Entonces comprendo por empatía que debo guiarme por mi intuición... ...Estoy en el museo de los históricos momentos del planeta. Empiezo a ver la historia, primero veo fósiles, animales con cuerpo elíptico, mejor dicho elíptico, ¡como la evolución! Son nautilus. Luego veo los animales enormes prehistóricos en imágenes gravadas desde este futuro. Transporta su alimento un tiranosaurio rex, y puedo contemplar como lo devora. El lugar esta lleno de helechos gigantes y otras zonas teinen minerales de la época con vegetales primitivos.
Sigo mirando... ...me fijo en reproducciones exactas de estos animales gigantes. Me dirijo después a la humanidad. Veo a los distintos tipos iniciales de homínidos. Me percaté luego de una escena: Era un grupo, creo que homo erectus que estaban alrededor de ellos mismos. O sea en congregación. Esto es muy importante. Cuando los seres en desarrollo intelectivo se unen al ser conscientes, esa misma consciencia de unificación es esencia de fuerza. Si un conjunto de individuos permanece enlazado en tribus por ejemplo, no perecerá probablemente. Les veía manipulando el silex, cerca de la parte de un río de aguas limpias. Hice un salto acelerado y llegué a ver a nuestra raza cercana a la actual. Pude ver que estaba perfectamente adaptada. Pieles bien curtidas, adornos y herramientas. Gracias al concepto de tecnología. Entre la unión y el pensamiento estriba la supervivencia humana, creando un avance evolutivo. Algo interesante fue, mas adelante en línea temporal: arcos y arpones que me imagino podían existir ya antes, junto a formas de conservar alimentos, secados o ahumados. Pude contemplar en este museo las primeras chozas, los primeros tiempos que me imagino se abrasaba la carne y las primeras cosechas, cultivos... Y guerras que siempre existieron. También percibí cosas pacíficas. Pude ver el interior de una cueva donde un hombre especialmente vestido con pieles rojas y marrones llevando una antorcha que a veces recogía y otras apoyaba sobre el suelo y sobre una roca a modo de semipalanca. Pintaba a los dioses, tal como concebían. Porque pude darme cuenta por otro mensaje de colorido y vibración que creían en la existencia de dioses externos en internos al mundo de los vivos. Eso deduje, aunque puede que me confunda. Era lo que creo que explicaba este mensaje, lo que los clásicos llaman héroes y semihéroes. Según esta información existieron en el pasado unos hombres y mujeres especiales que crearon culturas avanzadas y que convivieron junto a los hombres prehistóricos, teniendo y llegando a la tecnología más adelantada de lo común. Y así me quedé fijamente mirando un ejemplo de estos superhombres y supermujeres: ¡Llevaban vestidos similares a los del siglo XX pero con algunas diferencias! ¡Parecían transportar algo en la cabeza, algo análogo a un gorro protector, si no bien un casco! Según el informe estos superhumanos procedían del exterior, los originarios, los primeros. Y podían haber vivido muchísimos siglos de existencia, por lo que creían ser valorados como inmortales. Los posteriores, aleccionados por los iniciales propagaron su saber en hacer fuego, crear construcciones megalíticas con fines telúricos. Pero ellos conocían muchísimo más. Residían en hogares muy bien confeccionados y con el tiempo desaparecieron sin dejar rastro. Pude observarles, como lo más fácil, puede deducirse que en el futuro nuestro mundo enviará personal a otros planetas. ¿Es así? Eso debes resolverlo tú, lector; en tu propio análisis sobre la influencia de civilizaciones.
Seguí mirando el esquema. Me quedé sorprendido cuando uno de los individuos de la escena miró hacia arriba, desde donde llegó un enorme ave y se montó literalmente en él saliendo volando en esa ave, pájaro, animal. En la mano del resto que quedó en tierra habían varios armatostes extraños de tecnología, en sendas manos. Estaban midiendo un terreno con exactitud milimétrica. Esto mientras la restante humanidad conocía únicamente arcos de caza como máxima tecnología.
Después miré hacia otras escenas. Vi el correspondiente al renacer de lo clásico. Contemplaba Florencia. Observaba personas de esa cultura emergente. En la ciudad vi edificios de piedra, una cúpula entre tejados y algunos árboles rodeándolos. Después visualicé una edificación religiosa. Imagino por lo grande del tamaño, era probablemente una catedral. Rápido al pensamiento, pues estas escenas del museo cambian según la mente y su pensar, por el observador. Pude ver a los gremios y otras agrupaciones momo los poseedores de grandes sumas: Nacen los bancos, que mediante el dinero dominan las riquezas. Los ciudadanos deben sus impuestos. Pero el arte retoma y vuelve a ocupar importancia. Pero no todo era creatividad, pude ver escenas de condenación a hoguera. En una plaza con muros y columnas al fondo había una pira crematoria. Mucha multitud y soldados con picas estaban expectantes a la llegada del reo.
El horror en mi mente desplazó la escenificación y apareció el arte, visualizando yo –en este ahora- un pintor que retrataba, practicando un arte genial. Mientras andaba por ahí, observando escenas, me desplacé hacia detrás y choqué contra una maqueta. Calculo escala 1/15. Consistía en una embarcación histórica reproducida. Una de las tres que llegaron... Pronto acudió a mi mente si fueron los primeros en arribar América... Y el computador me indicó que no. Pero esa aventura se me ha suplicado no revelar nada más allá que la insólita idea de que alguien antes la exploró. Sé tú, lector quien lo averigüe investigando. Tan solamente piensa que un continente tan extendido de norte a sur, ¿como no iba a ser descubierto? Colón no fue el primero, pero tuvo mucho valor y mérito. Gracias a él occidente conocía la redondez de la Tierra. Pero su descubrimiento, al igual que el de la fisión del átomo llevó a muchos al sufrimiento; sin que ello conlleve a creer que los adelantos sean error. Volviendo al tema... Añado que sus receptores fueron herederos de unas civilizaciones con conexiones a y en los seres inmortales de los que escribí antes. Muchos seres extraños existieron allí, así como realidades de animales desconocidos. Pero solo quiero hacer un recorrido general del tiempo. El tiempo es una realidad inseparable del espacio. Es considerada por la ciencia como dimensión cuatro. Y como voy a darle una definición menor, no hablaré del concepto excelso y más exacto de este ser –tiempo-. Destino y conocimiento hacia la eternidad.
El momento final de mi estancia en el museo había finalizado.
Ahora regresaba a la sala de hibernación. Debían permanecer todas mis preguntas a una persona , aquella del rostro resplandeciente, de ojos azules y alta belleza... permanecer en su escucha.
Él o ella se colocó, presentó frente a mí enérgicamente y en ese extenso código me solicitó preguntas.
Su pelo era platino y su luminosidad bronceada, mejor digamos bronce.
Yo, si trasladamos a lenguaje la comunicación, pedí respuestas:
-¿Conocerá la humanidad la verdad en un futuro?
El/ella con un palmo más alto/a que yo y con la mano apoyada sobre su rodilla- pues estaba ahora en cuclillas y flotando yo en el aire; contestó:
-Muy lentamente y por fracciones. De hecho tú lo haces tal como otros.
Yo- ¿Llegarán entidades oficiales como la NASA a otros planetas?
Ahora levantó ambas manos y con su brillo replicó:
-Muy débilmente.
Yo- ¿Por qué, qué ocurrirá?
- Que los gastos militares y la pobreza tanto humanística –espiritual- como matereo-económica no dejarán lugar para ello...
Yo- ¿Es que vamos a ser pobres en el futuro de la humanidad?
El/ella- Sí, y habrá malformaciones de genes. Existirán mutaciones genéticas. Ocasionadas por centrales nucleares y como solución a energías, medios de energía y abastecimiento como únicas soluciones. Se repercutirán fallos de escapes y contaminación radiactiva.
Yo- ¡Eso suena horrible!
El/ella-Ya es horrible. La actualidad que vives, una vez despiertes a este sueño, es ya de por sí frenética.
Yo- ¿Qué países lucharán?
El/ella-¿En cual guerra?
Yo- En la última, definitiva...
El/ ella- Potencias mundiales. No sirve de nada señalar a las políticas de unas potentes naciones que destruirán la paz.
Yo- ¿En qué año ocurrirá esto?
Se quedó paralizado/a. Hasta pareció que su brillo mitigó y contestó serio/a:
-Ten en cuenta que este sueño lo vas a escribir y lo leerán algunas personas sensibles. Párate y recapacita... ¿Te gustaría saber el instante en que vas a morir? –Preguntó a su vez. Así me di cuenta del ello, lo evidente del trauma y trastorno de esa última guerra. Pero continuó añadiendo lo siguiente.
-Pero todo no será terrible, habrá iniciativas de afecto y compasión. No solo por movimientos pacíficos, si no a lo largo de las guerras mundiales.
Yo- ¿En plural, guerras en plural...?
El/ ella- Tu has visto el mundo en que habitas. Si un padre o madre mata a su hijo. Si un hijo mata a su madre o padre, ¿qué esperas?
Yo- Desolación.
A su vez el/ella añadió:
-Vacío espiritual.
Yo-¿Cuál es el destino de los espíritus que mueran?
El/ella- Reexperimentar. Nuevas ocasiones de amar...
Yo- Pero, ¿cómo? Si están en lo más extremo del odio...
El / ella- No debes valorar por los primeros pasos. Tu por ejemplo sueles hacer ver que el resultado de un dado (el juego de azar) no es el número bajo que pueda dar, si no el ser un dado en sí. Igual a otros dados, que en sus primeros pasos falla. Tendrá nuevas ofertas y posibilidades. Únicamente seres perfectos conocen cuando un ser es de verdad negativo. Si reveláramos qué países y en qué momento se producirán la sucesión de belicismo, no serviría para nada más que sumir y preocupar in el pobre rencor o temor al lector de este escrito. Pero debo decir que no todo es negativo. Existe un universo repleto de paz. Este planeta tan solo es un grano de arena de la playa o universo. Ten esperanza hacia los hijos de la Tierra. El ser humano únicamente es débil y ciego. Ambos factores se obstaculizan mutuamente. El amor, Dios, no ve más que seres humanos. No sus hechos, pues él no juzga, no divide en buenos y malos. El tiempo es eterno. Tarde o temprano el miembro de la humanidad que forma este planeta terminará por ceder a la búsqueda de Dios.
Yo- ¿Y cual es el deseo de Dios?
El /ella- Dios no tiene deseos y su voluntad es la realidad.
Yo- ¿Es voluntad la guerra?
El /ella-No, pero lo es del ser humano. Y a su vez es voluntad de Dios que el ser humano pueda consumar su volición, tanto de deseos como de voluntariedad superior.
Yo-¿Por qué el ser humano desconoce la guerra, en su máxima veracidad?
El / ella- Porque se desconoce a sí mismo. Cree de los demás lo que no es cierto. Se le indica que el prójimo no es benévolo y es así su enemigo cuando así la población es dividida por los hombres de poder...
Yo- ¿Cómo conocerse?
El / ella-Observándose.
Yo- Pero no queda tiempo. La gente no tiene tiempo para asimilar.
-Entonces las individualidades no se conocerán, pero experimentarán – preámbulo para conocer- junto a las consecuencias de la auto ignorancia. Eso es solo el inicio. Tras su muerte podrán conocerse y analizarse. Recuerda que el camino puede ser infinito y eterno, si se desea.
Yo- ¿Es infinito y eterno el universo?
- Es casi infinito y casi eterno. Pero quien es infinito y eterno y más allá es la madre universal.
-Yo - ¿Es el padre único (el Padre universal) semejante al hombre?
No, pero el hombre si quiere puede ser similar a él por medio de la evolución.
Yo-¿Qué hubiera ocurrido si el primate no hubiera evolucionado?
-El /ella- Que otro animal lo hubiera hecho.
Yo- Entonces nuestro cuerpo no hubiera sido igual al actual.
El / ella- Hubiera sido de otra conformación. Sabes que el grado de humano lo define cualidades sicológicas ( de la psique) y no físicas o de la forma del cuerpo. Sabes que existen humanos en otros mundos muy distintos corpóreamente. Aun así son similares en lo metafísico.
Yo- ¿Por qué tanto sufrir? ¿Por qué no algo sencillo, sin dificultad?
-Querrás decir “para qué”. Es muy sencillo. Al inicio de la existencia se da el agobio y los problemas, pero paso a paso se resuelven y se mejora la vida del ser humano. Es el orden de mayor a menor dificultad. Sin problemática inicial la vida no sería real. Y siempre de vez en cuando será necesario vencer situaciones graves. La vida es un compendio de negatividad y positividad en equilibrio . Ambas nos aleccionan.
Yo- ¿Y los niños, por qué nos son guiados en libertad? ¿Por qué se les inculca televisión en destrucción?
El / ella- Mira que los niños son fruto del futuro, conquistado por el pasado. Pero hay niños que no eclipsan, que no colapsan a la falta de auténticos valores.
Yo- ¿Pero qué valor hay en mundo Tierra?
- El de dificultad...
Yo- No creo que los originarios del planeta les baste estas palabras.
El / ella- La evolución hace cesiones de avance, no es totalitaria. Es parcial. Esto es solo el primer paso: faltan miles. Conseguir llegar al fortalecimiento es como llenar el océano mediante cuencos de agua. ¡Paciencia!
Ahora veamos... Para comprender el concepto de verdades, y de inteligencia, puede ser muy interesante que quienes lean tu escrito conciban en inteligencia el espacio.
Ahora debemos desarrollar conceptos dimensiónales. El tiempo es la cuarta para muchos, incluso para la ciencia de tu planeta. Si visualizáramos las tres dimensiones de un objeto y provocáramos una proyección, una extensión en una dimensión más, crearemos el túnel del tiempo. Cada unidad sería repetición en línea de ese cuerpo de tres dimensiones antes mencionado. Observemos que cada uno da variaciones progresivas a lo largo de la cadena del túnel del tiempo. Por ejemplo. Un hombre tiene un instante en que tiene un pie junto al otro. En el siguiente instante ha dado un paso. En otro continuo instante ha realizado otro paso. Así sucesivamente.
Eso es el tiempo.
El presente eterno es la sucesión de todos los instantes simultáneamente. Y la relatividad de los que se mueven en temporalidad, inmersos en el presente eterno, son los que perciben de este modo relativo: Imaginemos que el presente eterno es un banco de infinidad de átomos de colores. Están agrupados en cúmulos de colores. Unos rojos, otros naranja, otros amarillos, otros verdes, otros azules, otros añil y otros violeta. Los de los mismos colores solo ven y tangen los que tengan su coloración. Pero todos van variando de colores más cercanos al rojo hacia colores más cercanos al violeta. Los que son de diferente color no pueden ser percibidos ni tocados. Entonces un ser va proyectando su ser de un grupo de átomos a otro sin notar el traslado. Y por orden natural del siguiente grupo al siguiente grupo de átomos hay correlación, tienen orden, como los pasos. Todos los cuerpos se trasladan de identidad de un grupo de átomos a otro desarrollando así el movimiento temporal. Y como cada siguiente grupo de átomos percibe un nuevo parecer de nuevas percepciones de otros rodeados grupos de átomos, da la sensación de cambio. Pero en realidad solo cambiamos de punto de identidad. De uno a otro que ya exista. Pero esto puede parecer que obliga al ser a moverse en el tiempo sin elección. Eso puede ser con seres animales. Que solo eligen el recordar con su menor capacidad, o sea mover su leve mentalidad del futuro al pasado, eligiendo la emoción al recordar o prever escenas de su vida. Esto lo hacen mejor los animales domésticos, los superiores como perros y caballos. Pero el ser humano puede elegir de verdad y cambiar el futuro. Mejor dicho, seleccionar entre las posibles alternativas que ofrece el futuro y recordar varias posibilidades que un misterio del pasado que no conoce, un enigma. Eso es la quinta dimensión, la mental que amplia las posibilidades, creando un eje más de proyección creando no solo un túnel sino un plano a partir del túnel, formado por túneles en paralelo de los que se salta de un túnel cuatridimensional a otro por elección. ¡Eso es el inicio de una libertad considerable, y eso es el nivel humano! En el que puede moverse con mayor libertad y variedad. Eso es la razón, o sea la deducción libre entre varias posibilidades futuras desde unas variadas posibilidades pasadas. ¿Y cual es la causa creadora? ¿Cuál es su origen creador? Pues como en el interior del ser se aloja la energía que causa toda razón: lo macro y micro (la sexta dimensión). Que es un eje desde los micro universos, aumentando la dimensión, hasta el macro universo.
Pero macro es igual a micro. Mayor –grande- es igual a menor –pequeño. Y lo referiré: Si tenemos una esfera y medimos su superficie y también su volumen. Conocemos ambas medidas. Si aumentamos su volumen aumenta su superficie. Pero, a medida que crece la esfera, su superficie cada vez es menor en proporción. Si aumentamos el volumen de la esfera en infinito, su volumen sería infinitesimal – un punto que sería rodeado por el volumen; y sería el centro. Micro es entonces que del macro es llevado a unísona realidad.
La razón de macro a micro; la teoría de relatividad y la cuántica, son compatibles gracias a la dimensión uno. Pues en la unidad se basa la Creación del Cosmos. La dimensión uno es el sonido, la línea sonora. El universo fue creado por la palabra –sonido-. Y las supercuerdas no tienen volumen –pero sí dimensión-.
Tu teoría, Ardilla27, es cierta: Las supercuerdas son sonidos divinos que sostienen el suelo del universo. Y el suelo del universo es el límite o frontera entre los macro universos como las galaxias; y los micro universos como las partículas subatómicas. Esos sonidos tan bellos son que energizan todo dando sentido y realidad a la Creación. Esta última idea no depende de la lógica, sino de la suprema prioridad de la realidad divina: Dios y más allá del amor. Porque hay realidades que superan la lógica. La lógica es sólo un segmento de la realidad. Los sentimientos. La séptima dimensión están más allá del concepto ideológico. Pero no debes revelar qué es la séptima dimensión en concreto – y remarcó estas palabras, en el código de ensueños- Debido al bajo nivel espiritual del pueblo que habita la Tierra, no debe conocerse en total exacta medida qué es la séptima dimensión. Porque el ser humano no está preparado. La cuarta dimensión es la intermedia, quinta, sexta y séptima son a nuestra percepción de concepto abarcador, englobadoras, comprendentes; pues son máximas mayores y completas o complementarias. La primera, segunda y tercera son para nuestra concepción en perceptividad, menores, limitadas y de margen incompletas. Son las primeras (primera, segunda y tercera) declinadas a ser definidas como de tipo nivel “yin” y las últimas ( quinta, sexta y séptima) como si las aceptáramos en concepto nivel “yang”. El cuarto nivel dimensional es regulador: se puede ver como tiempo. Aunque para otros seres superiores no es el tiempo.
Yo- ¿Y la octava dimensión?
El/ ella-Para muchos es Dios. Ya que Dios es en medida proporcional, todo lo que escapa al conocimiento del cosmos. Para un animal Dios es la dimensión humana, la quinta dimensión. Para el hombre Dios es la sexta dimensión, la de los devas ( La crativa, la que crea causas). Para los devas, Dios es la séptima dimensión, el espíritu. Pero como ya he dicho, no debes revelarla integramente.
Yo- Así haré, gran ser.
¿Cómo es la muerte?
El/ ella- La muerte es un paso al nivel de cuatro dimensiones. El mundo en que se sueña al dormitar. Muchos vivencian una vida astral. Después de ella, la realidad sufre un cataclismo y es esguinzado el ser muerto de la existencia pasada. Logra pasar a la resurrección .
Mira esta imagen – hizo un gesto con la palma de las manos y en ellas a modo de pantalla vi lo siguiente – El /ella a su vez dijo:
-Esta es la muerte.
Vi una persona que fallecía. Vi como su cuerpo astral pasó insconsciente a modo de flotación a espacio de inconsciencia total. Allí en este estado permaneció largo tiempo...
Estábamos el ser de ojos azules y yo... Luego su ser fue arrebatado del tiempo y surgió en el mundo lejano de los muertos con un nuevo cuerpo de adulto. Y no recordaba nada del pasado, de su anterior existencia.
Cerró las palmas y yo inserté un nueva pregunta, una más:
-¿Cómo se crea un nuevo ser persona?
El/ ella- Es la única, de las preguntas que has hecho, que no sabes la respuesta. Y es porque en tu intelecto no “cabe” esta verdad. Sería como intentar que una ardilla conecte en internet y escriba un e-mail. Pero sin embargo te diré el por qué de la aversión en la religión a la forma de crear cuerpos físicos, como su ideología de concepto. Las religiones de tu mundo no conciben la real y verdadera belleza. Con semejante carga de vacío, no permiten la libertad sexual. Ya que ésta esta repleta de emociones y potencia. Moviliza una enorme energía creadora y eso implica un alternativa a la belleza –creatividad- o a la oscura fealdad y eso es la destructividad. Muchas religiones han llegado al machismo por miedo al sexo opuesto femenino, capaza de albergar vida y de enorme preparación.
Sí, ardilla27, la sexualidad femenina es superior a la masculina. Y en la nueva edad de edades de la Tierra será la mujer quien obtenga primacía. La mujer es quien ha logrado mayor evolución, aun siendo realmente y en esencia exactamente iguales. ¿Por qué si no tanto luchar por el poder del hombre, masculino? Porque ya prevenía que ellas son más destacadas. Pero lo idóneo será cuando ambos sexos sean prácticamente equivalentes. Volveré a preguntarme el por qué de muchas cosas, pero ahora regreso a mi cuerpo onírico hibernado, ya que estábamos en el mundo abstracto “b”. Regreso a interpenetrarme en el interior de mi cuerpo de material “a”, en aspecto transparentáceo.
Ahora hablaré de los universos paralelos. Son posibles de darse a partir de cualquier dimensión. Son realidades que existen junto a nuestro entorno sin que lo los veamos ni los sintamos, casi siempre. Si concebimos que podemos crear una separación visual entre una mano y su muñeca y hacemos que la circulación sanguínea traspase esa separación, llegando el drenaje sanguíneo de modo que la mano no sufre colapso de irrigación y sigue viva. Para nuestra percepción esa separación existe, espacial interdimensional. Sería como realizar unos pliegues en el papel que otro no viese como desplegado. Luego imaginemos que cada millonésimas de milímetro ejecutamos miles de separaciones similares en la mano. Para nuestra percepción nuestra mano, cambiada de forma, no sería igual a la que viese su dueño. Nosotros observaríamos una mano alargada. El poseedor de la mano la vería igual que antes, igual a siempre. Distintas formas de ver una misma realidad, relativa también.
Pensemos en lo subjetivo.
Alguien puede ver el rojo en todos los objetos que son llamados rojos. Pero otros pueden verlos de diferente cromática; pero como lo llaman rojo, no hay confusión. Es la relatividad, en este caso de la relatividad de la sensitiva coloración. Pensemos en lo relativo. Hay distintas velocidades de pensamiento. Eso en lo que respecta a la diferencia en la percepción del tiempo. Si vamos en un vehículo a mucha velocidad, nuestra de pensamiento es menor. Pero nuestra velocidad de función también es menor. Sin embargo nuestra velocidad de pensar puede estar supeditada a condiciones subjetivas como los sentimientos. Una situación relajante hace pensar abierta y profundamente. Esto a escala relativamente de poca diferencia. Pero distintos tipos de seres humanos tienen distintas velocidades de pensar.
Eso pensaba mientras reintegraba mi consciencia “b” a la consciencia “a” de mi cuerpo de los sueños. Y así me dediqué a reintegrar los conocimientos de un nivel de consciencia al nivel más bajo, el de “a”; sin que hubiera choques de olvido.
Si viajara en una nave a gran velocidad...
Si viajara en un vehículo e increíble velocidad...
¡Y así es! La Tierra es una nave orbital. De ruta constante y permanente.
Así me quedé fijamente observando el sol. Mi siguiente destino.
El sol me atraía y me absorbía. Mi cuerpo fue envuelto en una especie de pétalos, como flor, por la naturaleza. Allí me esperaban los seres del astro radiante. Yo protegido de las condiciones que pudieran afectar mi cuerpo onírico. Se me pide que no explique las condiciones del sistema de transporte, pues lo interesante al hijo de la Tierra es amar y olvidar otras razones, excepto el sentir hacia los demás.
Esos seres del sol eran ígneos y de gran inteligencia. Comencé a acercarme como levitando en ese medio de traslación. El radio del astro de enorme potencial energético aumentaba visiblemente. Y así me sumergí en las olas de su superficie, dentro de la forma de transporte que se me pide que no sea explícito. Grandes llamaradas de millones de kilómetros regurgian de la increíble superficie. En la profundización hacia el centro del sol, como se percibiría en tres dimensiones mi movimiento, descubrí túneles conductivos de energía, luz y calor. Todo eran corrientes y al fin del súper luminoso viaje, encontré unos seres que comunicaban ideas muy interesantes. La que puedo comunicar, entre ellas, es que en un futuro muy lejano la humanidad profundamente avanzada residirá en el sol de forma inexplicable, cuando este se expanda por su final y el tiempo no sea barrera para el ser futuro humano. La humanidad residirá en nivel deva, en estrellas en su interior y en todo ámbito, con corporeidades de distinta densidad como el que tenía y tengo al soñar en ocasiones. Estos seres tenían cuerpos muy versátiles en forma, ya que cambiaban con el pensamiento. La identificación se debía a un séptimo sentido que está lejos de poderse explicar. Una criatura con cuerpo esférico en ese lugar y momentánea experiencia, jugaba con mi persona al sencillo juego de dar compañía a modo de luz. Una luz que emitía como comunicación. Trataba de recorrer así la historia del sol. Desde el nacer del sistema solar hasta su fin en una eternidad eclipsada en un solo tiempo. El sol algún día morirá. Y los habitantes de este se trasladarán a otro nivel de existencia, al núcleo de las galaxias donde hay un punto interdimensional a otros niveles de existir. Será la octava dimensión y así continuarán sus vidas, ya sin cuerpos. Solo el ser desnudo, espíritus sin corporeidad. Deidades en realidad que gobiernan sus vidas, y otros grupos de seres.
Dios es una realidad de dar y recibir bienes. Todos los que dan y reciben abarcan la ley divina, eso es amar.
Regreso del y desde el Sol por un túnel de aspecto brillante, nacarino. Lleno de fragmentos reflexivos y multicolores. Es un pasadizo tipo arcoiris. Cuando retomo el lugar anterior, encuentro algo. Una concha. Al mirarla se abre y surge una voz áspera como el océano y de las olas que dice y narra:
-“Expresa en escrito, Ardilla27. Si los soles esperan la venida del hombre, ¿ qué no esperará el ser superior? Para conocer su verdad lee el código genético en su totalidad- y dio énfasis a esta ultima idea- SIGUIÓ ASÍ:
-Todo el lineal curso de la molécula ADN no es formado en solo y únicamente tres dimensiones. También se extiende en cuatro, cinco, seis y siete formas multidimensionales. Así sus cuerpos internos pueden leer, al surcar sus partículas las moléculas de ADN de estas dimensiones. Escribe para conocer , ardilla, y espera la respuesta de tu propio cuerpo”
Así terminó la voz y yo me pregunté qué respuesta, cuando de repente veo frente de mí un inmenso puente dimensional y entro en el interior de mi corporeidad a lo largo de la sexta dimensión. Me veo por dentro. Mi cuerpo abstracto “a”, sin consciencia, flota así dormido y mis cuerpos mentales así también en línea a este, el “a”. Solo vivencio en el mundo de seis proyectadas dimensiones algo increíble. Es como si todo estuviera cerca y lejos. Las estrellas parecían estar al alcance de la mano y a la par a años luz. Así reparé en mi corazón y en él vi la verdad. Quienes estaban allí eran las personas a las que amo o siento algo por ellas. Eran mi familia y amistades. Pude ver representantes de cada persona sentida. Así en un lugar de relax, pude evaluarme y profundizar que soy persona feliz. No elijo odiar para defenderme ya que elijo unirme a las personas y tengo perdón y soy perdonado. Pero, ¡atención! Tú serás equivalente a mí, lector. Realizarás viajes mentales, lejos de la discordia, y valorarás tu razón, tu corazón.
Ahora regreso a mi tamaño. A mi volumen y me siento incómodo, porque unas luces a modo de código lingüístico me confirma lo que me molesta débilmente. Que tengo que escribir esta parte de mi corazón. Yo no soy el padre, pero si soy un padre. Uno de tantos. Y nuestro número de seres se pierde en la noche y el olvido. El humano, el hombre de esta planetarea esfera se burla de personas como yo. ¡Locos! Nos llaman así porque no conocen la realidad. He soportado la incomprensión desde niño y pronto aprendí a no contar mis sueños, ya que sufro cuando los expongo. Es como darle un cuadro bellísimo a un elefante. Lo triturará o aplastará. Pero mi superior que estuve en mentalidad de Yeshua, me lo pide; por lo que he de acceder. Yo tengo un mayor, un ser como yo con mucha experiencia aquí en este universo menor. Ahí tenéis una parte del “mi soñar”. Haced de ella lo que deseéis. Creer , despreciar o dudar. Pero mirar vuestro mundo, ya que yo no soy de aquí. Mirad vuestros dirigentes y vuestros científicos. No hacen otra cosa que ir en contra de la naturaleza. Si miráis mis escritos con vuestro corazón sentido de fraternidad, descubriréis que vosotros podéis o podréis llegar al mismo punto que yo. Solo es cuestión de desearlo, de voluntad. Y todo lo que se busca se encuentra.
Despierto antes de que suene el despertador. Todos los experienciales oníricos conocimientos están en reserva. Tras un tiempo me dispongo a escribirlos. Y pienso en como llegar al lector sin que ello suponga que soy superior a él. ¡Yo no soy superior a nadie! Mira, lector, ¿Serías tú superior a un lindo bebé, solo porque estéis en diferentes puntos temporales?
Ahora hablaré de la muerte. Tememos la muerte porque ya estamos muertos. Esta humanidad, en algunos pocos seres personales que esgrimen la tensión mundial, no quiere sentir en su corazón nada. Pero despertarán como hay más personas conscientes del lo que imaginamos. Y cuando eso ocurra mi cuerpo ya habrá perecido, pero yo no. Yo andaré lejos. En otro destino, después de haber hecho algún cursor tiempo de reciclaje en las globalidades del corazón de la creación, mi hogar. Aun yo temeré la muerte porque no soportaré separarme de mis seres queridos y amados de mi actual vida. Perderé mi tiempo y olvidaré mi llanto de soledad. Porque me siento solo desde el día en que nací. ¿Cómo te sientes tú? Igual a mí. Por decirlo así, no hay ninguna diferencia entre tu y yo. Cuando era yo niño creía que el mar era grande. Ahora creo que la grandeza es el mar. Ya que nadie es capaz de crearlo, excepto el amor todo poderoso. ¡Que ese ser acoja y me acoja! Pues solo él lo sabe todo y lo es todo. Para conocerlo es necesario ser amor en persona, como él, conociéndose a sí mismo. Amor hay en toda amarga experiencia, esperando que lo encuentres. Temo la separación porque no veré más a mis seres de mi vida; tan siquiera veré mi pasado y lo que más amo: mi soledad. Ya que ella me acompaña y fortalece. Solo he crecido y solitario moriré. No creamos que la muerte es agradable. Todos vamos a perecer. ¿Pero cuantos seres vivos hemos aniquilado para nuestra supervivencia? Podríamos decir que es por ley natural. ¿ Entonces por qué no acepto mi propio fallecimiento por ley natural? Vuelvo a repetir: Todos vamos a acabar nuestra corporeidad para traspasar las fronteras del cuerpo y tiempo, llegando a surgir bajo otra atmósfera de mejor armonía. Hasta pronto, hermano.
Así me encuentro con final etapa de esta civilización actual, para después continuar, tras este trance temporal de sufrimiento. En una experiencia durmiente me encuentro ante un enorme monumento que dice, dirá:
“Aquí yace la raza humana, víctima del egoísmo y odio”
En esta experimentación tuve ganas de llorar. Yo con mi corporeidad onírica, apoyado sobre esa lápida de todos, tuve ganas de llorar. Pero no lo hice. Porque no merece la pena hacerlo por una evidencia. Ningún ser va a morir. Ningún valor va a perecer. Millones de personas tras esta hecatombe seguirán existiendo, amando, riendo y jugando a feliz cuerpo; con sus seres amados, según mi creer. No existe el mal. ¡Creedme! Tan solamente la perdida de energías y tiempos. El ser humano es devocional. Puede que muchos crean que no es así. Porque miran el exterior del iceberg. Pero la humanidad está repleta de cariño y sonrisas. Cosa que no se muestra, pues una minoría busca ofuscar nuestra consciencia para sus intereses crueles. Existe una enorme mayoría que sencilla y buena.
Así termina mi escrito, con un último sueño en el que estoy arrodillado enfrente de una lápida. Recordando el pasado de la Tierra llego a ver la verdad, de que esta es mi última experimentación en planetas de esta condiciones exactas en un concepto más allá de la comprensión normal de habitualidad. Tal vez vuelva, pero bajo otra corporeidad.
Entonces, tocando con mi mano abstracta las letras de la palabra “humanidad” y mirando una atmósfera deteriorada, un suelo calcinado, donde ya no quedará vida... Comencé a sentirme solo y triste. Comencé a desear llorar. Comencé a recordar mi vida, aquí en la planetarea Tierra. Y cuando recordé la muerte de quien aprendo, la persona a partir de la cual logro superarme, entonces comenzaron a derramar mis ojos lágrimas. Y prometí que nadie más volverá a sentirse solo.
Y una mano femenina apoyó mi hombro tras de mí. Era la dama onírica, que también gemía de compasión; por lo que yo había visto, sentido y vivido. Ella siguió mis pasos en mi sufrida solitaria vida. Ella besó mis lágrimas y las cristalizó. Hizo hermosas figuras de cristal y tras colocarlas hacia el sol las determinó y detuvo en nuestros corazones.
Y yo ya no sentí llanto, me reconfortó mucho su gesto. ¡Gracias gran venerable madre!
DEDICADO A TODO AQUEL QUE SE SIENTA ESPECIALMENTE SOLITARIO O SOLITARIA.
Ardilla27
-Eqale-